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Las Cañitas
Edificios y Torres con todos los Servicios
Las Cañitas, con lujo, no para de crecer
Se encuentran en obra 115.700 metros cuadrados. Apunta a compradores jóvenes, profesionales de alto poder adquisitivo.
Ya nada queda de las enormes quintas que caracterizaron a Las Cañitas a comienzos del siglo pasado. Ahora, es una de las zonas VIP de la Ciudad de Buenos Aires, con torres y edificios exclusivos que incluyen solarium, piscina, gimnasio, vestuarios y spa. Al conocido boom gastronómico y comercial, se le suma el auge inmobiliario, con obras en construcción con un valor de 1.800 dólares el metro cuadrado. El mercado apunta a compradores con un perfil definido: jóvenes profesionales de alto poder adquisitivo.
Las Cañitas delimitada por Matienzo, Chennaut, Luis María Campos y el Campo Argentino de Polo presenta características que la transforman en un polo atractivo. A los espacios verdes, se le suma que el Código de Planeamiento Urba no restringe la construcción en altura en la zona de restoranes y comercios. Y, principalmente, se ve que es próspera en materia de construcción: en la actualidad hay alrededor de 115.700 metros cuadrados en obras, y al menos en un radio de once cuadras se ven doce edificios, recientemente terminados.
EN ASCENSO
Según un relevamiento de la consultora Reporte Inmobiliario, los valores de los departamentos aumentaron un 15,5 por ciento en comparación con el año pasado. Y algunas propiedades de lujo se cotizan hasta 2.500 dólares el metro cuadrado. "La mayoría de las personas que buscan Las Cañitas son jóvenes, profesionales que quieren instalar sus estudios y que tienen un alto poder adquisitivo", explicó a La Razón la titular de la firma Maure Propiedades, María Verónica Balayan. "El perfil del comprador es una persona que no necesita pedir un crédito para adquirir la vivienda. Hay muchas parejas sin hijos, que apuntan a las unidades chicas ", remarcó la especialista.
En este contexto, lo que más se construye son departamentos de dos y tres ambientes y por los que se paga un mínimo de 150 mil dólares, aunque el precio varía según las características de la propiedad. También se edifican monoambientes amplios, para gente sola y pisos de doble altura, con vista panorámica. Casi todos ofrecen seguridad privada las 24 horas.
Entre las torres más importantes, se destacan el caso de la esquina de Eslovenia y Soldado de la Independencia; Jorge Newbery al 1600; Arce al 500 y la esquina de Maure y Libertador.
Los operadores inmobiliarios coinciden en que los extranjeros constituyen un público muy interesado. De hecho, cada vez crecen más los alquileres temporarios destinados a visitantes que pagan, por día, departamentos amueblados. Según Balayan, "los extranjeros que invierten en una propiedad en Las Cañitas, eligen una zona comercial, pero a la vez tranquila".
Por Mercedes Mendez
Fuente: Diario La Razón
Octubre 3, 2006
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Las Cañitas
Diseño y gastronomía, la fórmula ganadora
Una zona de Palermo en crecimiento, con más demanda que oferta en espacios comerciales
Mientras esperan que una mesa se desocupe en uno de los tantos restaurantes de Las Cañitas, los clientes pasean por el barrio y descrubren las nuevas vidrieras, que muestran lo último en diseño. Es tarde, sí, pero los negocios abren hasta la medianoche.
La dupla de gastronomía y diseño funcionó en Palermo Hollywood y SoHo, y ahora se repite en esta zona, donde también se ha convertido en fórmula ganadora. El mix de vanguardia, etiquetas modernas y objetos decorativos abren el juego con horarios extendidos, a punto tal que cierran después de las 24 no sólo para recibir a los trasnochadores, sino para atraer a los comensales.
Tanto fue el empuje de esta área de Palermo que el Centro de Estudios para el Desarrollo Metropolitano (Cedem) decidió incluir el eje comercial en su informe sobre la tasa de ocupación de locales de abril último, junto con Puerto Madero y Palermo Centro.
“Más allá de sus particularidades, las tres zonas experimentaron un importante crecimiento durante la década pasada, desarrollando una gran oferta gastronómica, acompañada de un desarrollo inmobiliario residencial y comercial”, indica el informe.
En el sector denominado Las Cañitas, delimitado por Dorrego, Av. Del Libertador, Jorge Newbery y Luis Maíria Campos, la ocupación de locales de servicios pasó de 112 a 248 en los últimos 10 años. El mayor incremento se notó en el área gastronómica, que desde 1994 creció el 381 por ciento (21 a 101 locales). Dentro de ese rubro, los restaurantes y las pizzarías sacaron ventaja, con un aumento de 529 y 528 por ciento, respectivamente.
Qué opinan las inmobiliarias? “Se formó un polo de restaurantes con una clientela marcada por la gente joven y los extranjeros. Está en crecimeinto desde los años 90, decayó después de la devaluación y ahora no se encuentran locales disponibles”, dice Verónica Balayan, una de las titulares de Maure Inmobiliaria.
Los valores de los alquileres están en alza, como consecuencia de tanta demanda. Un espacio bien ubicado de 45 metros cuadrados que hace 5 años se alquilaba por 2000 pesos ahora se consigue por 3500, ejemplifica Balayan. (...)
Vidrieras nuevas
No hay rastros del cañaveral que le dio su nombre, aunque en Las Cañitas los cambios más profundos se iniciaron en los años 90, cuando se multiplicaron los restó. Dicen los conocedores de la zona que el éxito se debió a la cercanía con el Campo Argentino de Polo y a la accesibilidad por Avenida del Libertador.
La movida joven tentó a las marcas de diseño, que decoraron las vidrieras con prendas vintage, camisas bohemias y joyas, y también un collage de muebles y objetos modernos y antiguedades. Aportó lo suyo la feria Cañitas Creativa, que se organizó durante dos años en bulevar Chenaut, en la que se mostraron las últimas tendencias en moda, diseño y música.
Mariángeles López Salon
Suplemento Tendencias, diario La Nación
Jueves 16 de junio 2005
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INVERSION
Ladrillos en lugar de depósitos a plazo fijo
La Nación, 13 de Enero del 2008
No es extraño que la Argentina sea un país en el cual la gente que puede ahorre poco o lo haga fuera del país.
Desde 1975 en que ocurrió el tristemente recordado "rodrigazo" hubo violentísimos y claros procesos en los cuales quienes tenían ahorros fueron confiscados en beneficio de los endeudados, que vieron licuados sus pasivos.
Ese proceso fue primero gradual, cuando a finales de la década del 60 comenzó a acelerarse la inflación, que superaba largamente las tasas de interés por entonces reguladas por el Estado.
Eso significa que los chicos de clase media baja y clase media que destinaban sus monedas a comprar estampillas y colocar sus dineros en una cuenta de la Caja Nacional de Ahorro Postal en realidad estaban sin saberlo dedicándose a subsidiar a los empresarios que gracias a sus contactos a menudo corruptos con los gobiernos tomaban préstamos a tasas más bajas que la inflación.
El "rodrigazo " fue el primero y no el último ni el más fuerte de los golpes de licuación de ahorros en favor de los endeudados, entre los que también se encontraba el Estado en sus niveles nacional, provincial y municipal.
Las devaluaciones, inflación e hiperinflación, los canjes compulsivos de depósitos, el corralito, el corralón, el default más grande la historia afectaron básicamente a los argentinos y a todos quienes ahorraron en el país. En los últimos tiempos la utilización de un índice de inflación falsificado para actualizar depósitos a plazo fijo y títulos públicos agrega desincentivos para dejar los ahorros en activos nacionales.
Después de la última crisis el sector inmobiliario ha reemplazado al financiero como destino de los recursos que los particulares desean conservar para el futuro. Los departamentos aparecieron como reserva de valor. Es razonable, ya que con la economía en crecimiento tienen un mercado bastante líquido, lo que quiere decir que pueden ser, en general, vendidos sin demasiadas dificultades.
Además, los golpes inflacionarios, devaluatorios y de cesación de pagos estatal podrán haber circunstancialmente licuado casi todo el valor de los inmuebles, pero nunca el total. "Hasta hoy ningún gobierno confiscó los ladrillos", parece ser el razonamiento de muchos que tienen capacidad de conservar recursos en previsión del futuro.
Esa tendencia exacerbada de utilizar los inmuebles como reserva de valor es lo que en parte explica el desaforado incremento de los precios registrado en los últimos años.
Al Gobierno le encanta que las tasas por depósitos sean muy bajas, lo que en parte estimuló imprimiendo pesos de manera irrestricta para comprar todos los dólares del saldo favorable de la balanza comercial. La superabundancia de pesos, la pérdida que supone depositar dinero en el banco, han restado incentivo a mantener recursos en el sistema financiero y así reducir las tasas de interés de los créditos.
Para quienes quieren acceder a una vivienda por necesidad y no por deseos de conservar valor de los ahorros la situación es muy complicada. Y lo es más que por el acceso al crédito por el altísimo valor de las unidades. El modelo actual implica dólar alto y salarios bajos en dólares. El metro cuadrado de vivienda alcanza precios récord. Quienes compran una vivienda a crédito también ahorran, pues están transformando en un activo de larga duración en lugar de consumir los ingresos que recibirán en el futuro. No es raro que hoy muchos no puedan optar por ello por los altos precios y prefieran adquirir electrodomésticos a dejar el dinero en el banco.
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